Casi nada descalifica por sí solo
Quien empieza en este trabajo tiende a buscar un único hecho decisivo: la revelación que zanja la cuestión. Rara vez está disponible. Casi todo hallazgo individual tiene una explicación razonable, y un gestor con una explicación razonable para cada uno de diez hallazgos puede seguir siendo aquel al que nadie debería asignar capital.
Lo que termina una revisión solvente suele ser una de dos cosas: un patrón que persiste en áreas por lo demás inconexas, o la manera en que un gestor responde una vez que se le plantea con claridad una laguna. Ninguna de las dos es un hecho hallado en un documento. Ambas emergen del propio proceso de preguntar.